Qué ver en Bolonia

Actualizado: 25 de febrero de 2026 Lectura en 4 min

Bolonia es una de esas ciudades italianas que siempre queda a la sombra de Roma, Florencia o Venecia. Y la verdad, mejor así. Porque eso significa menos turistas y más autenticidad en cada esquina.

Más allá de las Dos Torres y la Piazza Maggiore, Bolonia esconde rincones que no aparecen en las guías habituales. He recopilado 12 lugares poco conocidos que merece la pena visitar si quieres ir más allá de lo típico.

Lugares que visitar en Bolonia fuera de lo común

Estos son los 12 rincones que considero imprescindibles si quieres conocer una Bolonia diferente, lejos de las rutas más trilladas.

  1. 1 - 1. Palazzo Boncompagni

    Escondido en Via del Monte 8, a pocos metros de Piazza Maggiore, este palacio renacentista del siglo XVI fue la casa natal del Papa Gregorio XIII, el que introdujo el calendario gregoriano que usamos hoy. Lo diseñó nada menos que Vignola, uno de los arquitectos más importantes del Renacimiento italiano. Su escalera helicoidal es una obra maestra, y la Sala del Papa tiene unos frescos en el techo que representan escenas de la vida de David. Lo curioso es que en el portal de entrada hay un dragón alado sin cola, el emblema papal de Gregorio XIII, que generó bastante controversia en su época. El palacio estuvo cerrado al público durante siglos y solo desde 2017 se abrió para visitas guiadas y exposiciones temporales.

  2. 2 - 2. Basílica de los Santos Bartolomeo y Gaetano

    Desde fuera no es nada llamativa. Pasarías de largo sin dudarlo. Pero entra dentro y prepárate, porque está completamente llena de frescos que te dejan con la boca abierta. Es una de esas iglesias que demuestran que en Italia las sorpresas están siempre detrás de las fachadas más discretas. La basílica tiene su origen en el siglo V, aunque la estructura actual es una reconstrucción barroca del siglo XVII. El interior está cubierto de pinturas al fresco de artistas boloñeses y emilianos que convierten cada capilla en una pequeña galería de arte. Todas las iglesias de Bolonia son gratuitas, así que no hay excusa para no asomarse.

  3. 3 - 3. Chiesa della Madonna di Galliera

    Otra iglesia que pasa desapercibida en el exterior pero que por dentro resulta una auténtica joya. La Madonna di Galliera pertenece a la orden de los Filipinos y su interior alberga obras de pintores de la escuela boloñesa del siglo XVII. Lo más llamativo son los frescos de las bóvedas y las capillas laterales, que conservan una riqueza cromática difícil de encontrar en iglesias más conocidas. Se encuentra en Via Manzoni, muy cerca del centro, y como todas las iglesias de Bolonia, la entrada es gratuita. Si te gusta el arte sacro, es una parada que no te va a decepcionar.

  4. 4 - 4. Mercato delle Erbe

    El mayor mercado cubierto del centro histórico de Bolonia. Se inauguró en 1910 para trasladar los puestos de verduras que antes ocupaban Piazza Maggiore, y su estructura original de hierro y cristal era toda una novedad para la época. Fue destruido durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y reconstruido en 1949. Tras una renovación en 2014, ahora combina puestos tradicionales de fruta, queso, embutidos y carne con restaurantes y bares de vino. Por la mañana es un mercado de barrio con señoras haciendo la compra, y al caer la tarde se convierte en uno de los puntos de encuentro favoritos para el aperitivo. Está en Via Ugo Bassi, a un paso de Piazza Maggiore.

  5. 5 - 5. Real Colegio de España

    Este es probablemente el lugar más desconocido de la lista y tiene una historia apasionante. Fundado en 1364 por el cardenal Gil de Albornoz, es el colegio mayor más antiguo que sigue en funcionamiento en toda Europa. Su propósito original era acoger a jóvenes españoles que quisieran estudiar en la Universidad de Bolonia, la más antigua del mundo. Carlos V le concedió protección real en 1530 durante su estancia en la ciudad para ser coronado emperador. Napoleón lo clausuró en 1812 y vendió sus bienes, pero los boloñeses se negaron a participar en la subasta del edificio. A principios del siglo XX llegó a tener un solo colegial, un aragonés que se negó a marcharse. Hoy sigue funcionando como residencia para becarios españoles y portugueses que cursan el doctorado.

  6. 6 - 6. Biblioteca Salaborsa

    Entras a una biblioteca y acabas viendo ruinas romanas bajo tus pies. La Salaborsa ocupa una parte del Palazzo d'Accursio, la antigua sede del Ayuntamiento, y se inauguró en 2001. Lo más llamativo es su suelo de cristal: a través de él se pueden ver las excavaciones arqueológicas que abarcan desde asentamientos del siglo VII a.C. hasta la Bononia romana del 189 a.C. Antes de ser biblioteca, este espacio fue bolsa de comercio a finales del XIX, teatro de títeres en los años 70 y hasta cancha de baloncesto en la posguerra. La entrada es gratuita y merece la pena aunque sea solo para echar un vistazo al impresionante atrio con su cúpula de cristal y hierro de estilo liberty.

  7. 7 - 7. Archiginnasio de Bolonia

    La antigua sede de la Universidad de Bolonia, construida entre 1562 y 1563 por orden del cardenal Borromeo. Sus paredes forman el mayor complejo heráldico mural del mundo, con más de 6.000 escudos de armas pintados por los estudiantes que pasaron por aquí durante siglos. Pero lo realmente imperdible es el Teatro Anatómico, una sala de madera tallada construida en 1637 donde se impartían las clases de anatomía. En el centro hay una mesa de mármol donde se realizaban las disecciones, y desde arriba preside la figura de Apolo rodeado de constelaciones del zodiaco. También merece la pena ver el Aula Magna (Sala dello Stabat Mater), donde Donizetti estrenó el Stabat Mater de Rossini en 1842. La biblioteca no se puede visitar como turista, pero el teatro anatómico y el aula magna sí tienen acceso.

  8. 8 - 8. Santuario de San Luca

    Conectado con el centro de Bolonia a través del pórtico más largo del mundo: casi 4 kilómetros y 666 arcos. Sí, 666 no es casualidad. El pórtico representa simbólicamente la serpiente del mal que queda aplastada por la basílica en la cima del Colle della Guardia. Se empezó a construir en 1674 para proteger de la lluvia a los peregrinos que subían al santuario. La subida es exigente, cuenta con ello: unos 45-60 minutos cuesta arriba. Pero las vistas desde arriba compensan con creces. Se puede subir también en autobús si no te apetece la caminata. El santuario alberga un icono bizantino de la Virgen con el Niño que, según la tradición, llegó desde Constantinopla en el siglo XII.

  9. 9 - 9. Corte Isolani y las Tres Flechas

    Un pasaje medieval con soportales que conecta Strada Maggiore con Piazza Santo Stefano a través de cuatro patios. Lo interesante está en el techo de madera del pórtico gótico, el más antiguo y mejor conservado de Bolonia, con vigas de roble de 9 metros de altura. Si miras hacia arriba con atención, verás tres flechas clavadas en la madera. La leyenda cuenta que un marido celoso contrató a tres arqueros para matar a su esposa infiel, pero cuando ella se asomó desnuda a la ventana, los tiradores se distrajeron y erraron todos los disparos. La realidad es bastante menos romántica: parece que las flechas se colocaron como broma durante una restauración del siglo XIX. Solo se ven dos, la tercera lleva tiempo desaparecida.

  10. 10 - 10. Basílica de San Giacomo Maggiore

    Construida a partir de 1267 por los frailes agustinos, su interior guarda una de las joyas del primer Renacimiento boloñés: la Capilla Bentivoglio. La mandó construir la poderosa familia Bentivoglio, señores de facto de Bolonia durante el siglo XV, como capilla funeraria familiar. Dentro encontrarás pinturas de Lorenzo Costa con la familia Bentivoglio al completo retratada junto a la Virgen, un suelo de mayólica de la escuela Della Robbia y la pala de altar de Francesco Francia. Junto a la basílica está el Oratorio de Santa Cecilia, con un ciclo de frescos de 1504 que narra la vida de la santa. La entrada a la basílica es gratuita.

  11. 11 - 11. Parque de la Montagnola

    El parque público más antiguo de Bolonia, situado sobre una colina artificial justo al norte del centro histórico. Se creó a finales del siglo XVII sobre los escombros de una antigua fortaleza papal. Es un buen lugar para descansar después de caminar por el centro, con árboles viejos, bancos a la sombra y una escalinata monumental de acceso desde Via Indipendenza diseñada por Tito Azzolini en 1896. Los viernes y sábados se monta un mercadillo al aire libre bastante animado al pie del parque. No es un lugar que vaya a dejarte sin aliento, pero tiene encanto y es una pausa verde que los turistas suelen ignorar.

  12. 12 - 12. Cripta de San Zama

    Bajo la iglesia de los Santos Naborre y Félix, en Via San Felice, se esconde una de las criptas más antiguas de Bolonia. Data del siglo IV y está dedicada a San Zama, considerado el primer obispo de la ciudad. Es un espacio pequeño, austero y cargado de historia, con restos arquitectónicos paleocristianos que contrastan con el bullicio del centro. Pocos turistas saben que existe y no es fácil encontrar información sobre ella. Si te interesa el lado más antiguo y menos conocido de Bolonia, esta cripta es una visita que merece la pena.

Preguntas frecuentes sobre Bolonia

¿Cuántos días necesito para visitar Bolonia?

Con dos días completos puedes ver el centro histórico con calma e incluir varios de estos lugares menos conocidos. Si quieres subir a San Luca y explorar sin prisa, tres días es lo ideal.

¿Es caro visitar Bolonia?

Comparada con Roma o Florencia, Bolonia es más asequible. Muchos de los lugares de esta lista son gratuitos, como todas las iglesias y la Biblioteca Salaborsa. Comer bien no tiene por qué salir caro si evitas las zonas más turísticas.

¿Merece la pena subir andando a San Luca?

Sí, pero depende de tu forma física. La subida dura entre 45 y 60 minutos y la segunda mitad es cuesta arriba de verdad. Si no te apetece andar, hay autobús. Las vistas desde arriba compensan el esfuerzo.

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