Bononia romana
Índice del artículo
- De Felsina a Bononia: orígenes de la Bolonia romana
- Bononia romana y la Via Emilia
- Restos de Bononia romana que puedes visitar
- Yacimientos romanos cerca de Bolonia
Bolonia es mundialmente conocida por sus pórticos medievales, su universidad centenaria y su gastronomía. Pero antes de todo eso, esta ciudad ya era un enclave importante del Imperio Romano bajo el nombre de Bononia.
Si te interesa la historia antigua, tengo que ser honesto contigo: no esperes encontrar un anfiteatro colosal ni ruinas monumentales como en Roma. La mayoría de vestigios romanos de Bolonia están bajo tierra o integrados en edificios posteriores. Aun así, los que se conservan merecen una visita.
De Felsina a Bononia: orígenes de la Bolonia romana
Antes de convertirse en Bononia, este territorio ya estaba habitado. Los etruscos fundaron aquí una ciudad llamada Felsina alrededor del siglo VI a.C., que llegó a ser uno de los asentamientos más prósperos de la región.
Felsina cayó en manos de los galos boyos hacia el 350 a.C. Durante casi dos siglos, la zona estuvo bajo control celta hasta que Roma decidió expandirse hacia el norte de la península itálica.
En el año 189 a.C., los romanos fundaron oficialmente la colonia de Bononia. El nombre probablemente deriva de la palabra celta "bona", que significa fundación o asentamiento. Tres mil colonos romanos se establecieron aquí, y la ciudad comenzó a crecer siguiendo el típico trazado ortogonal romano. Conoce más sobre la historia de Bolonia en el free tour Bologna por la tarde.
Bononia no tardó en convertirse en un nudo estratégico. Su posición entre los Apeninos y la llanura Padana la hacía perfecta para controlar las rutas comerciales y militares hacia el norte de Italia.
Bononia romana y la Via Emilia
Una de las claves del desarrollo de Bononia fue la Via Emilia, la calzada romana construida en el 187 a.C. por el cónsul Marco Emilio Lépido. Esta vía conectaba Ariminum (Rímini) con Placentia (Piacenza), atravesando Bononia por su eje principal.
La Via Emilia cruzaba la ciudad siguiendo lo que hoy es la Via Rizzoli y la Via Ugo Bassi. Si caminas por estas calles del centro, estás pisando aproximadamente el mismo recorrido que hacían los carros romanos hace más de dos mil años.
Esta calzada no solo facilitaba el comercio. También permitía el rápido desplazamiento de las legiones romanas, lo que convirtió a Bononia en un punto militar de primer orden. De hecho, aquí se produjo un acontecimiento que cambió la historia de Roma.
En el año 43 a.C., cerca de Bononia, se reunieron Octavio (futuro Augusto), Marco Antonio y Lépido para formar el Segundo Triunvirato tras el asesinato de Julio César. Esta alianza, conocida como la entrevista de Bolonia, redibujó el mapa del poder romano.
Restos de Bononia romana que puedes visitar
Aunque la Bolonia medieval y renacentista sepultó gran parte de la ciudad romana, todavía quedan lugares donde puedes asomarte al pasado de Bononia. Estos son los más interesantes.
Biblioteca Salaborsa
Bajo el suelo de cristal de la Biblioteca Salaborsa, en plena Piazza del Nettuno, se encuentran los restos de la antigua Bononia. Puedes ver los cimientos de edificios públicos, la red de calles romanas y parte de lo que fue la basílica del foro.
Este yacimiento arqueológico es gratuito y accesible durante el horario de la biblioteca. Es una forma rápida y cómoda de hacerte una idea de cómo era la estructura urbana de la colonia romana.
Teatro romano de Via Carbonesi
En la Via de' Carbonesi se conservan los restos del teatro romano de Bononia. Data del siglo I a.C. y fue ampliado posteriormente con decoraciones de mármol.
El teatro está bastante bien conservado para lo que suele quedar de época romana en Bolonia. Fue un centro cultural importante donde se representaban obras y se celebraban actos públicos. Solo abre en ocasiones especiales, así que conviene consultar antes de ir.
Museo Cívico Arqueológico
Si quieres profundizar en la historia de Bononia, este museo es parada obligatoria. Alberga una colección importante de hallazgos romanos: lápidas, fragmentos de mosaicos, esculturas y objetos cotidianos procedentes de las domus de la ciudad.
Una de las piezas más destacadas es una estatua del emperador Nerón que se encontró en el teatro romano. También hay materiales de la época etrusca que ayudan a entender la transición entre Felsina y Bononia.
Palacio Re Enzo y la antigua calzada
Bajo el Palacio Re Enzo existe un pasaje subterráneo donde se pueden ver tramos de la Via Emilia original, con sus adoquines romanos, canales de piedra y fragmentos de mosaicos de época imperial.
Palacio Pepoli
En el Museo de la Historia de Bolonia, ubicado en el Palacio Pepoli, se conserva otro tramo de la Via Emilia descubierto en 1959. Lo más llamativo es que todavía se pueden ver las huellas de las ruedas de los carros romanos grabadas en los adoquines.
Santo Stefano y el templo de Isis
El complejo de las Siete Iglesias de Santo Stefano guarda una conexión con la Bononia romana. Una inscripción en la fachada de la iglesia del Santo Sepulcro recuerda que aquí existió un templo dedicado a la diosa Isis. En la iglesia de los Santos Vitale y Agricola puedes ver un capitel jónico que procede de la basílica del foro romano.
Yacimientos romanos cerca de Bolonia
Si dispones de tiempo y quieres ir más allá del centro de Bolonia, hay dos yacimientos romanos en los alrededores que merecen una visita.
Claterna
A unos 20 kilómetros de Bolonia, en Ozzano dell'Emilia, se encuentran los restos de Claterna, una ciudad romana que fue abandonada en el siglo VI d.C. El yacimiento conserva estructuras urbanas y un pequeño museo con objetos cotidianos, monedas y cerámicas.
Cipo de Sacerno
En Calderara di Reno hay un monumento que marca el lugar donde se cree que tuvo lugar la reunión del Segundo Triunvirato en el 43 a.C. Es un cipo conmemorativo que recuerda el encuentro entre Octavio, Marco Antonio y Lépido que dividió los territorios de la República romana.
Via degli Dei
Si te gusta el senderismo, la Via degli Dei entre Bolonia y Florencia conserva tramos del pavimento original de la Via Flaminia Militare romana. Es una forma única de caminar literalmente sobre la historia.
Por qué Bolonia conserva pocos restos romanos visibles
Si después de visitar estos lugares te queda la sensación de que no hay demasiados vestigios de la época romana, no te equivocas. Bolonia sufrió numerosas destrucciones a lo largo de los siglos, incluyendo saqueos bárbaros y terremotos.
Además, la ciudad nunca dejó de estar habitada. A diferencia de Pompeya o de otras ciudades romanas abandonadas, Bolonia siguió creciendo y construyendo encima de sus propios cimientos. Los edificios medievales y renacentistas se levantaron aprovechando materiales romanos, lo que dificulta encontrar estructuras intactas.
Aun así, lo que queda de Bononia es suficiente para imaginar la importancia que tuvo esta colonia en el entramado del Imperio Romano. Una ciudad estratégica, próspera y culturalmente activa que sentó las bases de la Bolonia que conocemos hoy.


